1. Cada proyecto se piensa a medida, siguiendo su lógica y su propia forma.
2. Antes de empezar, entendemos la idea, el contexto y lo que está en juego.
3. Lo simple, bien hecho, comunica mejor.
4. Muchas veces una imagen resuelve más rápido que una palabra.
5. Los detalles técnicos importan: son los que hacen que todo funcione.
6. La inteligencia artificial ayuda, pero nunca reemplaza etapas.
7. El trabajo fluye mejor cuando hay claridad, respeto y buena comunicación.
8. Valoramos los tiempos reales: cada entrega necesita su proceso.
9. La creatividad funciona cuando se apoya en metodologías.
10. La calidad no se negocia, es el punto de partida.